Heinz von Foester dice: “Antes de abalanzarnos a solucionar un problema,
debemos preguntarnos para quién es un problema y por qué somos nosotros los que debemos solucionarlo”. No es un mensaje para mantenernos al margen de un compromiso social, al contrario, es una base para acercarnos a la “realidad” de una forma consciente, comprometida y menoscabando lo menos posible la capacidad de elección del “otro”, de ese “otro” sobre el que actuamos y que muchas veces lo consideramos objeto de nuestra investigación y no sujeto.
Puede ser que creamos que se puede intervenir (ya la misma palabra está cargada de ideología), de una manera “objetiva”, “científica”, guiados solamente por motivos “claros”, “evidentes” y consensuados desde siempre por toda la humanidad.
Creemos sinceramente que es un peligro ser tan ingenuos y trabajar con los demás sin cuestionarnos esa ingenuidad. Tenemos que partir de que, lo más ideologizado es la misma definición de lo que es un problema…

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